martes, 17 de diciembre de 2013

Anuncio cateto, cateta actitud.


Acabo de ver el anuncio de Campofrío. No me gusta. No me gusta nada de nada y lo que menos me gusta es que a todo el mundo le parezca que está genial.

Me parece cateto, terruñero, propio de esos que dicen "la Catedral de León es una porquería, mucho mejor la de mi pueblo". Menudo despropósito. Ahora resulta que hay que reivindicar lo propio aunque sea malo sólo por el hecho de que es lo tuyo (Brincos vs. Beatles, como si hubiese que elegir). Nos proponen hacer del defecto virtud en el peor sentido de lo que significa el refrán para que, de ese modo, consigamos sentirnos mejor. Pues no, me niego a comprar ese mensaje, ¡qué no!, que hablar en alto no es guay, es una falta de educación...

En un país que lucha por sacudirse el estereotipo del torero y la sevillana, vienen y nos salen con la colección de clichés del foráneo: que si los extranjeros no se abrazan, que si no se tocan, que si mantienen  una distancia entre ellos y van y dicen dicen que en Alemania no hay cómicos. Ya saben que el nacionalismo se cura viajando pues eso, viajen y vean y avergüéncense.

Ahora resulta que lo español y lo que nos hace únicos, lo que nos da ese carácter al que no hay que renunciar, es deberle dinero a la gente, cocinar para pocos y que coman muchos, invitar aunque no tengas dinero (vivir por encima de nuestras posibilidades), lo guay es que nos acostemos a las tantas y si nos cierran los bares pues montamos una juerga en la calle y que se jodan los vecinos que eso de descansar para producir no es español...

Pero no todo es malo, hay una cosa del anuncio que es cierta y es que somos los últimos en muchos estudios, los últimos, no los del medio, ni los segundos, somos los últimos y parece que eso no es del todo malo (flipo). Dicen que mola ser de una superpotencia y claro que es así, pero para ello hay que ser honesto, hay que trabajar y no esperar que el progreso nos venga caído del cielo en forma de subvención o de ayuda estatal. Mola ser sueco o inglés o alemán o francés, pero para ello hay que ser ciudadano antes que nada, hay que no dejarse mamonear por los unos chorizos que no son los de Campofrío si no los del PP y PSOE y echarlos de las instituciones. Para salir de la crisis hay que salir del bar y de la mesa camilla y mover el fandango, reclamar, exigir que el dinero no es suyo que es de todos y que han de usarlo bien. Para ser guay hay que luchar por serlo.

Así que no me vengan con arengas pro-lonuestro aunque sea Navidad. Somos como somos y por eso estamos donde estamos, sentirnos orgullosos de nuestros defectos es precisamente lo que nos ha llevado a esta situación.

La gente no se da cuenta de que ellos, esos a los que llaman en el anuncio extranjeros, son los primeros que se han españolizado tomando aquellas cosas buenas que nosotros tenemos y haciéndolas suyas, pero si hasta los chinos nos han copiado la manera de curar jamones... Es por eso que Alemania, con menos horas de luz, genera más energía eléctrica limpia que nosotros, por eso nuestros mejores productos los consumen ellos y no nosotros (el famoso aumento de las exportaciones), por eso se llevan a los mejores universitarios y por eso los pisos de la costa los compran y gestionan empresas extranjeras pudiendo hacerlo las de aquí.

Somos como somos y este es nuestro carácter. Este anuncio es la versión actualizada de la historia de aquel viejo hidalgo que se echaba migas de pan en la capa para que creyesen que se venía de un festín. Somos como somos y así nos va. Empecinarnos en el error puede que nos haga sentir bien pero es una enorme estupidez. 

1 comentario:

Nuria Cruz dijo...

Muy bueno Sigüenza, no puedo estar más de acuerdo con tu comentario.
Nuria