martes, 26 de marzo de 2013

Museo Arqueológico de Badajoz.


El fin de semana pasado fui con unos amigos, alemán él y finlandesa ella, a visitar algunos de los monumentos y museos de la ciudad. 

Fuimos a la Alcazaba y en el arco de entrada vimos como un chico que paseaba a su perro nos dejaba, en las mismísimas escaleras de acceso, un oloroso regalito en forma de deposición canina y sin inmutarse seguía su camino... la cara de ella ante semejante escena fue un verdadero poema, aún así y con todo no hizo comentario alguno, supongo que por educación.

Después de ver el recinto entramos a ver el Museo Arqueológico de Badajoz. Ahora fue él el que me hizo la siguiente observación, ninguno de los carteles que allí se exhibían estaba traducido, sólo estaban escritos en español. Aquella tarde fuimos a Elvas y en el fuerte de Santa Lucía pude comprobar que los carteles estaban escritos en portugués, inglés y español...

Creo que debemos cambiar muchas cosas si queremos salir de esta crisis y de la situación que ocupamos los extremeños respecto al resto de España. Para empezar deberíamos querer un poco más a nuestra tierra y a nuestro patrimonio pero con obras y con hechos no con discursos sentimentaloides de barra de bar.

martes, 5 de marzo de 2013

Menudo par de gemelos.


Estábamos preparando la campaña para las elecciones de noviembre de 2011, gobernaba el PSOE, habían salido los datos del paro y el ejecutivo se consolaba diciendo que la cosa iba bien ya que la creación del paro se desaceleraba.

Ayer volvieron a publicarse datos del paro. Ayer y hoy, y desde hace más de un año gobierna en España el PP pero las excusas son siempre las mismas. Siempre hay un clavo ardiendo, el mismo clavo de hecho, al que agarrarse.

El Gobierno busca el lado bueno del dato del paro: ''Se mantiene la tendencia por la que se frena el ritmo de aumento del paro registrado''

Ayer y hoy y una vez más, se demuestra con los hechos que PSOE y PP son como dos gemelos que sólo se distinguen el color del jersey que visten.

Y aquí el vídeo de marras ;)

 

 

miércoles, 6 de febrero de 2013

Sobre la modificación de la Ley Electoral.


Estamos en mitad de una de las semanas más convulsas que en lo político se recuerdan. Por una parte tenemos a los principales partidos nacionales lanzándose gravísimas acusaciones de corrupción, por otra las cifras de paro alcanzan en España unos niveles ciertamente angustiosos y, para colmo de males, los indicadores económicos no parecen dar el respiro que se esperaba. Una semana complicada y convulsa que aquí en Extremadura se ve aderezada con el anuncio del Presidente Monago de presentar ciertas modificaciones en lo que a la Ley Electoral se refiere.
En este caos, las declaraciones de unos y otros se suceden en un intento de aplacar la indignación general y el descrédito en el que los partidos tradicionales han caído. Así, podemos leer y escuchar cómo se enarbolan sin ningún pudor las banderas de la transparencia y de la regeneración democrática por aquellos que hace apenas pocos meses votaban en contra medidas que proporcionarían ese crédito que ahora echan en falta. Asistimos a unas clarísimas maniobras de distracción que no buscan más que encontrar el tiempo necesario para que el asunto se enfríe y pase a un segundo plano. Lo malo es que el asunto está que arde y no hay manera de calmar la indignación general.
Ayer, el presidente Monago dio un paso para cambiar una de las patas del banco que sustentan la crisis política en la que nos vemos envueltos y que es la Ley Electoral. Esto no es malo en sí, de hecho desde UPyD alabamos la valentía de la propuesta, pero no han faltado aquellos que ven en el anuncio una maniobra para salir un poco airoso de la que se nos viene encima. De hecho, la propuesta, como muchas otras que se escuchan estos días, no figura en el programa electoral y en el propio Congreso de los Diputados, compañeros suyos del PP Extremeño, han votado en contra de medidas similares propuestas por UPyD.
Desde la fundación, hace ya más de cinco años, de UPyD se han venido ligando los conceptos de crisis económica como consecuencia de la crisis política. Una cosa es, desde nuestro punto de vista, consecuencia de la otra y sólo solucionando la segunda estaremos en condiciones de poder resolver la primera. UPyD, ha publicado un manifiesto por la Regeneración de la Democracia y la Refundación del Estado, en el que nombran esas otras patas que hay que sanear para salir de la crisis: leyes eficaces contra los corruptos, reforzar la capacidad de control y sancionadora de los organismos de regulación pública, garantizar la independencia del poder judicial, una Ley de Transparencia que incluya a partidos políticos, sindicatos y a la Casa Real y la reforma de la Constitución para resolver, entre otros, el problema territorial y de competencias por el que se desangra España. Ese sería el tipo de documento sobre el que tendrían que trabajar y venir trabajando PP y PSOE desde hace ya muchos meses para ser creíbles.
Volviendo a la Ley Electoral Extremeña, la que actualmente tenemos deja al ciudadano preso e impotente en un sistema anticuado de representación que no sólo no refleja la realidad de lo que piensa el pueblo, si no que permite desigualdades entre territorios, haciendo que el voto de unos valga más que el de otros. El cambio de la Ley Electoral en los términos que Monago anuncia, permitiría una mayor capacidad de decisión a la hora de escoger a los representantes y una mayor capacidad para “sancionar”, con la pérdida de su confianza, a aquellos que no hayan respondido a las expectativas en ellos depositadas. Es necesario ese cambio y por eso esperamos que a la propuesta se unan, por sentido de la responsabilidad, tanto IU como PSOE que son quienes ahora tienen en sus manos la capacidad de que las reformas anunciadas salgan adelante.
Cierto es que la propuesta viene acompañada del aroma de la duda, del que no sea más que una cortina de humo para ocultar datos del paro y desviar de ellos la atención del ciudadano, pero desde UPyD creemos que no sería justo negar de primeras la mano que se nos tiende para realizar un cambio tan importante como necesario para la sociedad  Extremeña.
Por todo ello valoramos muy positivamente el gesto del Presidente Monago, apelamos a la responsabilidad tanto de Vara como de Escobar para que se suban al carro de la reforma y que vea la luz un acuerdo que devuelva la confianza del ciudadano en sus representantes. Desde UPyD en Extremadura volvemos a reiterar nuestra voluntad de colaboración.

viernes, 1 de febrero de 2013

Más transparencia.

Si de algo ha servido la irrupción de UPyD en la sociedad española es para que en los mentideros políticos, en las Asambleas y en boca de los más reconocidos tertulianos, aparezcan con asiduidad nuevos conceptos como los de devolución de competencias, disolución de diputaciones, reestructuración de la administración y sobre todo uno que se ha puesto ahora muy de moda que es el de la transparencia. Aparecen, pues son reflejo de lo que una sociedad cada vez más cansada, demanda a gritos y si bien están ahí presentes zumbando como moscas las conciencias del personal, son mareados y manoseados hasta que pierden su verdadera esencia y se vuelven una distracción con la que conseguir que todo siga funcionando como hasta ahora.
Ayer mismo el PSOE extremeño anunciaba que iba a publicar las declaraciones de la renta de sus diputados en su página web. El objetivo, según palabras de su portavoz parlamentario, es el de que la ciudadanía se reconcilie con los políticos, con lo que el sujeto beneficiario de la transparencia, a ojos del representante socialista, es el político y no la sociedad. Una vez más y no sin asombro, podemos comprobar cómo la capacidad de desvirtuar conceptos se vuelve arte en manos de los partidos mayoritarios.
La transparencia ha de defenderse como una herramienta para el buen funcionamiento de la sociedad, no como un camino para devolver la dignidad que han perdido, no los políticos, si no los que hacen política desde determinados partidos. La transparencia ha de ser un instrumento para que los ciudadanos recobren el control sobre la cosa pública y puedan juzgar con mayor conocimiento de causa la labor política de sus representantes, ese es el verdadero objetivo que se consigue defendiendo unas instituciones transparentes que enseñan sin temor los resultados de su gestión.
Transparencia no sólo es saber cuánto cobran y cómo han aumentado o no  los patrimonios de aquellos que nos gobiernan, que también, la transparencia es conocer cuánto ingresan, vía nuestros impuestos, los partidos políticos y sindicatos y en qué y cómo se lo gastan. No podemos olvidar que es nuestro dinero no el suyo el que se mueve en sus manos y tenemos derecho a saber dónde va a parar y una vez sabido esto, decidir si nos parece adecuado o no.
Transparencia es facilitar de una manera rápida y al alcance de todos, los presupuestos de ayuntamientos y demás instituciones, los contratos que se realizan en determinadas fundaciones y empresas públicas, que se pueda seguir el proceso de de una obra desde que sale a concurso hasta que se entrega terminada, los sobrecostes, si los ha habido,  quiénes son las subcontratas y  así desde el primero hasta el último de los estamentos de la administración.
Lo que se ha tratado en el Parlamento de Extremadura y que para colmo, no todos están dispuestos a aceptar, no busca el bien del ciudadano si no el de los partidos mayoritarios, que ven como van perdiendo predicamento a pasos acelerados entre la ciudadanía. No hay interés alguno en devolver soberanía y capacidad de decisión al pueblo, se trata de un burdo intento de maquillaje, de cubrir con perfume las podredumbres de unos partidos que sólo pujan por mantener su chiringuito en pié.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Coherencia.


Desde que me hice cargo de la coordinación de UPyD en Extremadura hay pocos días en los que no escuche que todos los políticos somos iguales, que nuestro partido es como todos y que es muy fácil decir lo que decimos porque aún no hemos "tocado poder". Entiendo a quienes hablan de ese modo pues es mucho el desencanto que se tiene en España hacia una casta política que nos tiene acostumbrados a gobernar y a decidir mirando hacia si misma y no hacia el ciudadano que es, al fin y al cabo, a quienes se deben. Es muy complicado contraargumentar una sensación, hacer ver que UPyD no es lo mismo que los demás sin tener algo que se pueda tocar, algo más allá que un ideario o un programa, pues bien, ayer se dio un claro ejemplo de lo que es mi partido.

En julio de este año, UPyD permitió con sus votos que se proclamara alcalde de Alcalá de Henares, Javier Bello, del Partido Popular. Se pactaron una serie de puntos:

"El documento de UPyD recoge reformas profundas como la reducción del sueldo del Alcalde de 100.000 euros a 69.000; la reducción del sueldo de los concejales, la reducción de los cargos de confianza para el equipo de Gobierno de nueve a dos, la reducción del gasto de publicidad de autobombo de 2 millones de euros anuales a 100.000 euros, la simplificación de la burocracia municipal, la garantía de los servicios esenciales de los alcalaínos, y la petición de dimisión de cualquiera de los concejales de la Corporación que sean miembros de Órganos de Dirección y Control de Caja Madrid, entre otros puntos."

Ayer, en rueda de prensa, el portavoz de UPyD en la ciudad madrileña, Anselmo Avedaño, anunció que se rompía el pacto con el PP por incumplimiento del mismo. Se había "tocado poder", se tenía la capacidad de pactar o no hacerlo, se acordaron unas condiciones en consonancia con el programa electoral de UPyD y no les ha temblado el pulso para romper un acuerdo que no se ha cumplido.

Nos acusan de ser como todos y por ello nos niegan su apoyo y se sigue votando contra "el otro" a esos que nos engañan una y otra vez. Ayer, una vez más, la pescadilla que se muerde la cola deja de hacerlo y podemos presentar las pruebas de una gestión coherente y responsable, que los pactos se pueden y deben cumplir sobre todo cuando se hacen con los ciudadanos.

Enhorabuena a UPyD de Alcalá de Henares.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Ya es Navidad.


Hemos puesto el árbol y el Belén y los gatos por ahora los han respetado... la Navidad de 2012 queda fomalmente inagurada.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Desayuno con la prensa, 12-12-12

Nos estamos aproximando al fin de año y los datos que muestran los medios de comunicación no son en absoluto esperanzadores. El último mes del año se despide con un paro al alza en toda España que alcanza niveles nunca vistos, las Navidades se presentan sin paga extra para los funcionarios y los mensajes que llegan por parte de organismos independientes vaticinan un 2013 en la misma línea que el año que dejamos atrás. En semejante caldo de cultivo es casi imposible no caer en el desánimo, en un pesimismo que nos hace creer que no hay solución posible más allá que la del paso del tiempo, en la esperanza de que “algo” ocurra que nos saque de ésta y esa no es la realidad.
            La postura que mantiene UPyD en todo el territorio nacional y por supuesto en la Comunidad de Extremadura, es la de que las cosas no cambiarán en tanto en cuanto las políticas que nos atan a un Estado sobredimensionado y fragmentado no cambien. Éste, lejos de ser un mensaje catastrofista, lo es de esperanza pues no es cierto que no haya solución, ésta existe y está al alcance de la mano de aquellos que ahora mismo llevan las riendas de España. Hemos de liberar al Estado de la pesada carga que suponen las duplicidades que hoy en día se dan en diputaciones, municipios y comunidades autónomas. Se ha de adelgazar el Estado de manera que se gane en operatividad y se ahorren costes. No hablamos de centralización, de hecho, el sistema que UPyD propone como modelo de Estado, es el de un federalismo real que denominamos cooperativo, en el que todos y cada uno de los territorios participen bajo las mismas reglas, modelo que no se da en la actualidad pues el traspaso de competencias, los distintos estatutos aprobados junto con los fueros aún vigentes en algunos territorios, lo único que han hacen es aumentar cada día más las diferencias entre los ciudadanos españoles.
            Otro punto imprescindible que hay que abordar es el de la despolitización de determinadas instituciones de la sociedad de modo que cumplan los objetivos para los que han sido creadas y no el de los partidos políticos que las sustentan. Uno de los más claros ejemplos es el de las cajas de ahorros que son parte fundamental del problema económico que ahora nos afecta y que están siendo el agujero por el que se cuelan los ahorros de los españoles que, en modo de impuestos crecientes,  tratan de insuflar vida a unos consejos de administración completamente parciales y dirigidos que sólo miran por el interés del partido político que toque en ese momento, dejando a un lado el interés del ciudadano. Se hace indispensable la despolitización de la justicia, de las Cámaras de Cuentas, de todos aquellos organismos que han de mantener una independencia de los partidos políticos para su verdadera efectividad y que en estos momentos están “infectados” por los mismos.
            Todas estas acciones que aquí se describen son perfectamente viables y han sido presentadas en las instituciones en las que UPyD tiene representación recibiendo el adjetivo de demagógicas por parte del resto de grupos y aquellos que las defienden, el apelativo de verdugos del estado democrático. Los partidos políticos tradicionales han de ser conscientes de la responsabilidad que tienen y olvidarse de mantener unas estructuras caducas para, desde el consenso, construir un nuevo modelo de Estado más efectivo, menos torpe y más volcado hacia los ciudadanos. Fomentar la participación de un pueblo que pide a gritos un cambio en los modos de hacer política y todo ello desde la más absoluta de las transparencias en la gestión. Sólo de ese modo podremos salir de esta crisis económica que nos ahoga y devolver a los políticos la confianza y el prestigio perdidos.