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lunes, 12 de octubre de 2020

Enola Holmes

Llevaba tiempo viéndola anunciada en la cabecera de Netflix pero por un cierto prejuicio contra esas cosas que se anuncian demasiado, no le había hecho mucho caso.

Este domingo pasado que por culpa de un 12 de octubre que parecía sábado, me decidí a darle una oportunidad.

Estoy hablando de Enola Holmes.

Antes de comenzar me pasé a leer las reseñas de FilmAffinity que de todos es sabido es la caterva más sesuda de pensamiento cinematográfico y tenía un 5,5... La verdad es que no animaba demasiado. Luego leí algunas opiniones, tampoco ayudaban. Aún así y con todo, la figura de Sherlock Holmes, la presencia de Helena Bonham Carter y los comentarios que leí sobre su protagonista Millie Bobby Brown, me hicieron decidirme

Después de los 123 minutos de película puedo decir que a mí me gustó.

Es una cinta que entretiene que ya es mucho. Es divertida, alegre y deja un buen sabor de boca.

No es una historia de detectives aunque lleve el apellido Holmes, si lo que se busca es una trama de complicados acertijos esta película le decepcionará, hay algo, un poco y a ese poco no se le presta demasiada atención. 

Dicen que es un alegato feminista... Bueno, visto lo visto en las calles de medio mundo yo no lo llamaría así ni de lejos. Es cierto que se plantean ciertas ideas sobre la independencia del individuo que en boca de una mujer pueden dar lugar a pensar que la película es feminista, pero no, ni de lejos. Antes es una comedia romántica, una película para ver en familia, una aventura de adolescentes que una proclama feminista. Por decirlo de otro modo, recuerda mucho más a las películas "reivindicativas" de Disney que a cualquier otra cosa.

Por decir algo que me choca y que no me cuadra demasiado, citaría el personaje de Sherlock Holmes. Henry Cavill es demasiado guapo, demasiado fuerte y sobre todo, le falta personalidad para ser un Sherlock creíble. Es posible que lo hayan hecho así para no eclipsar a la protagonista pero da la sensación de que se han dejado una baza por jugar que podría haber hecho que el resultado fuese mejor.

Al hilo del film, me vienen a la cabeza algunas preguntas ¿Habría triunfado en el cine convencional? ¿Qué le lleva a la productora a decidirse por las plataformas tipo Netflix en vez de por la pantalla grande? 

Siendo sincero, yo no creo que hubiese ido al cine a verla... Así que, en esta ocasión y al menos conmigo, han acertado, si hay una segunda parte, que todo parece indicar que sí, yo ya no tardaré tanto en verla.

lunes, 27 de enero de 2014

Solos en la madrugada (monólogo).


Iba yo a escribir sobre la película que vi este fin de semana y que fue "Asignatura pendiente" de José Luis Garci e iba yo a insertar como es costumbre, un vídeo de la misma, cuando me topé con el que voy a poner y que pertenece a otro film del mismo autor llamado "Solos en la madrugada", y digo "iba" por que he cambiado de opinión y escribiré sobre la segunda que también la he visto pero hace ya más tiempo. El porqué del cambio está en el mismo vídeo, en el monólogo final de la cinta, algo tremendamente actual a pesar de los años que han pasado. 

¿Saben que fue esta película la que le dio la idea a Jesús Quintero para hacer su famosísimo programa "El loco de la colina"? Pues así es. Ambas películas se parecen un poco, ambas están ambientadas en esos años complicados de antes y después de la muerte de Franco. Son películas raras para ser españolas pues huyen de los malos y de los buenos y tratan las cosas como son o más o menos como debieron ser. Que si había un poco de libertad pero no demasiada, que si encarcelaban a unos y los otros tampoco eran unos santos. Es decir, que son películas para que te odien unos y otros que ya se sabe que en España no hay mayor pecado que negarle la razón al prójimo y puede que por eso mismo, Garci, que fue el primer Oscar en habla española, no esté en los altares del celuloide patrio. 

También en ambas se respira un aire agridulce que anticipa, a mi modo de ver las cosas, en lo que se convertirían esos años del destape y de la movida, años que también fueron de Balbín y de Gente Joven y de las dos cadenas, de la ETA más virulenta y del golpe de estado... todo eso que germinó y vino a dar el libro más vendido del 2013, la apatía y la pereza y lo que es peor una asquerosa pornografía intelectual que es, por supuesto, mucho más peligrosa que una teta o un buen culo.

Así es, como nos enseñó Quique, la vieja antinomia de Eráclito y Parménides sigue aún vigente, todo parece fluir para que luego nos demos cuenta de que monólogos como los que les muestro, siguen aún completamente vigentes.

Y de la "Asignatura Pendiente", hablaremos otro día.... Por que no podemos pasarnos otros cuarenta años hablando de los cuarenta años.



Vamos a intentar luchar por lo que creemos que hay que luchar... por lo que sea. Hay que hacer algo ¿no?. Pues venga, vamos a cambiar de vida.

jueves, 16 de enero de 2014

A propósito de LLewyn Davis.


Pues eso, a propósito de que a partir de ayer, los miércoles van a ser un poco más el día del espectador, me fui a ver la última de los hermanos Coen.

El precio de la entrada fue de 3,90 € y en la sesión de las 22:30 la sala estaba a la mitad de su aforo más o menos, así que todo parece indicar que efectivamente, eso de que bajen el precio de las entradas, anima al espectador a acudir al cine.

La película no estuvo mal, si a uno le gusta la música folk de los EE.UU. y le atrae la estética de los años 60 y sobre todo, si le gustan los gatos, no saldrá defraudado. Aún así yo, que comparto todas las anteriores condiciones, tampoco creo que sea una obra maestra ni mucho menos.

Por señalar algo que me llamase la atención y que no destripe la historia, diría que me pareció que los Coen se burlan un poco de este tipo de genero musical. Los gestos ñoños de los protagonistas al cantar y sus inmaculadas barbas perfectamente recortadas distan mucho de la imagen que podemos tener de Bob Dylan o Joan Baez por aquella época, incluso el protagonista a pesar de llevar siempre la misma ropa nunca sale con barba de más de unas horas. Como digo, se respira un aire un poco artificial en todo ello, aire que no creo no sea premeditado.

Los actores bien, pero no destaca la película por ellos.

Resumiendo, una película que se deja ver y con una banda sonora muy agradable para los que nos gusta ese género y de la que destacaría la siguiente canción:


lunes, 13 de enero de 2014

Blue Jasmine...


...Así es como se llama la última película de Woody Allen y comenzando por el final, diré que no me ha gustado o más bien diré, que no responde a las expectativas que me había hecho de ella.

Los que saben de cine tenían puestas muchas esperanzas en la película pues ni transcurría en París, ni en Roma ni en Barcelona, es decir, que no parecía ser una de esas últimas películas destinadas a darle publicidad a alguna vieja señora europea y llenarse así los bolsillos, y sí algo salido del genio de Allen. El caso es que no creo que esas otras fuesen tan malas y ésta no me parece tan genial, por ejemplo, Midnight in Paris, me pareció más suya y mucho más entretenida.


Da la sensación de que ya sabes lo que va a ocurrir en todo momento, no me enganchó y parece que hay cosas que no sabes muy bien porqué están ahí, no entraré en detalles para no aguarle la fiesta a nadie pero, por ejemplo, lo del hijo es como un pegote que ni fú ni fá. 

Con todo, esta película irá a los Oscar, eso es seguro, y se llevará el premio a la mejor actriz. Cate Blanchett es, sin duda, lo mejor de la cinta, le saca todo el jugo a su personaje poniéndole mil caras, desde la más bella a la más demacrada y sólo por verla merece la pena.



Y esta es mi humilde opinión.

lunes, 14 de octubre de 2013

You are the one.


Hoy, una de mis escenas de cine favoritas.

Sacada de una película de Garci, ese director que tanto detestan quienes dicen saber del séptimo arte y que por eso mismo y por alguna que otra cosa más, resulta ser de mis preferidos. 

Don José Luis, es de los pocos directores que ha sido capaz de hacer películas en el contexto de la España franquista sin que la política se convierta en la protagonista de la historia y fue autor de "celulóidicos" milagros como que Landa dejase ser un perseguidor de suecas o que Ferrandis desterrase a "Chanquete" por unas horas.

Por supuesto también hay otras escenas notables en la película, recuerdo especialmente una en la que Iñaki y Lydia hablan de hombres buenos y de esos otros que, no siéndolo tanto, al final terminan llevándose a la chica. Si a estos diálogos se le añade que la cinta está rodada en blanco y negro y que las mujeres sabias fuman puros, se obtiene a mi juicio, una buena película (que no es decir poco).

Pero volviendo a la escena, la frase a destacar es la que aparece abajo en cursiva. Reconozco que hay una previa que me hace bastante gracia, aparece apenas unos segundos antes de la que resalto y supongo que es una licencia del espíritu libre del autor, una inocente provocación para estos tiempos modernos de lo políticamente correcto que no deja de tener su aquel.

"La vida no es tan difícil de llevar, hay que dormir a la hora de dormir, hay que comer y beber a la hora de comer y de beber, hay que pasear cuando hay que pasear, mirar la mar y el cielo cuando hay que mirarlos y hacerlo todo, como cuando se es joven".

Sencillamente genial.


viernes, 27 de septiembre de 2013

Slim.


Hace unos días escuchaba a Garci, que es uno de mis directores favoritos, echarle la bronca a su compañero de tertulia por llevarse como apoyo un libro sobre la película de la que estaban hablando. Le afeaba la conducta pues pensaba que aquel libro sólo le iba a proporcionar datos y alguna que otra anécdota y que eso no servía apenas para nada. 

Garci, según lo que cuentan, es una persona que vive sin móvil y sin dirección de correo electrónico y por eso y otras razones entre las que se encuentra un Oscar de Hollywood, varias y variadas nominaciones, películas y libros, puede decir lo que le de la gana y quedarse después tan pancho. Yo siempre he creído que en el medio está la virtud y considero que esta afirmación muy en el medio no está que digamos, pero yo la hago mía y la uso para lanzarme y contar alguna cosa del cine que me gusta, sin datos ni fechas, sólo con mis percepciones y poco más.

Comencemos pues con un clásico. De todos es sabido que tanto a mí sobrina Sara, como al que suscribe, nos gusta mucho Lauren Bacall. Aún es ella muy pequeña y no ha visto el suficiente cine negro como para opinar, así que hemos aplazado el debate de cuál es la mejor de sus interpretaciones. Yo creo que donde más me gusta es en esta película y que donde se hizo estrella es en la escena que inserto un poco más abajo.


No debía pasar de los veinte la futura Señora Bogart y aún no se le habían endurecido las facciones por lo que en la cinta su presencia no daba tanto miedo como en otras películas que hizo más adelante. Se le quedó una cara dura y una mirada que no quisiera encontrarme yo en un callejón oscuro. Supongo que el único que podía mirarla sin sentir un poco de pánico era Don Humphrey. 

Ella es chula y descarada, valiente y desafiante, dueña de ese código de honor un poco sui géneris que nace en los bajos fondos y en los puertos donde se comercia de forma poco legal. No ha vuelto a haber ni una mujer como esta Bacall, ni una pareja como la que formaron ambos.

Es por esta escena por lo que creo que ellos dos se hicieron eternos, porque destila clase y seducción. Porque dígame el personal, ¿Quién no ha querido ser alguna vez Bogart y que se siente una flaca así en el regazo?