lunes, 14 de mayo de 2012

Días de hambre y asambleas.

Me llega al coreo el siguiente enlace, es un poco antiguo para ser noticia pero no creo que deje de ser actual: 


Así mismo, a mi cuenta de Facebook no dejan de llegarme enlaces que cuentan cómo se podría acabar con la crisis privando a la Iglesia de sus subvenciones y también me llegan los ecos del 15M con sus asambleas y sus acampadas...

Es entonces cuando recuerdo una frase con la que no puedo estar más de acuerdo y que leí en el libro "El Buque fantasma" de Andrés Trapiello, frase que a continuación reproduzco:


Como decía mi madre, obras son amores y no buenas razones.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Cruce de correspondencia.

Hace unos días Álvaro de Marichalar, osó sugerirle a cierto Conseller que podría ser mejor para los intereses catalanes que incluyeran el pabellón catalán dentro del español, que ahorrarían dinero y sería más eficaz a sus propósitos. En mala hora. Al cabo de un rato tenía esta carta esperándole en La Vanguardia la autora, Pilar Rahola.

El adosado intelectual

Dice don Álvaro que los catalanes estamos arruinando España con las tonterías de la identidad

Como la monarquía no tiene problemas, ahora le crecen los adosados, léase esa plaga bíblica que son los parientes de los parientes.

Peñafiel explica que don Juan de Borbón prefería bodas reales con extranjeras a con españolas porque así se libraban de los parientes. Y vistos algunos parientes sabía de qué hablaba. Sea como sea, y después del mareo cósmico del caso Urdangarin, ahora le da por subir a la parra a un tal Álvaro de Marichalar, de parentesco hermano del ex de una infanta, y de profesión sus números acuáticos. De momento este buen hombre no da disgustos judiciales, pero parece que goza de un cerebro privilegiado y de una no menos privilegiada lengua. Y así ha sido como este notable intelectual ha decidido usar ambas maravillas para poner en evidencia al conseller Mena, que andaba por las Rusias vendiendo la bondad catalana. Dice don Álvaro que los catalanes estamos arruinando España con las tonterías de la identidad, que él quiere mucho a Catalunya y bla, bla, bla -en la línea de los antisemitas, que siempre tienen un amigo judío-, y que se irrita con el malgasto del dinero público. Vaya, que nos ha salido un moralista. Lo cual va en consonancia con su estilo de vida, porque es conocido que Álvaro de Marichalar nunca se ha aprovechado de ser el pariente adosado, y que todo el mundo lo conoce por lo mucho que trabaja y por los méritos profesionales acumulados. Véase las empresas que ha creado, las carreras universitarias que acumula, los trabajos que se ha currado. ¿Cómo? ¿Que vive a cuerpo de rey, o sea de ser pariente del pariente del rey, que es de profesión sus aventuras, que va por la vida de adolescente permanente con aires de descubrir América, pero en versión lujo?

Pues mira que resulta extraño, porque viendo como riñe a los catalanes por nuestro ingente y perverso despilfarro, una pensaría que estamos ante un monje franciscano. Dicen en casa aquello de que siempre te ensucia una sartén sucia. Y en esas estamos, con un país que intenta ajustar su cinturón hasta el ahogo, sufriendo un déficit fiscal letal, y va este Lawrence de Arabia en versión pija y nos lee la cartilla. Sin duda él mismo es un modelo paradigmático de lo que significa ser austero... En fin. Como servidora venera la inteligencia y es evidente que don Álvaro de Marichalar suda inteligencia por los sobacos, solo me queda postrarme ante su lucidez y exclamar, cual súbdita afligida, que lamento mucho ser ciudadana de un país tan derrochador. Un país que lucha por vender sus productos allende los mares, y encima con la tamaña osadía de hacerlo con identidad propia. ¡Cómo se nos ocurre tener mil años de historia propia y querer mantenerla! Suerte que de vez en cuando nos encontramos con estas mentes lúcidas que nos avisan del error. Nada, lo dijo Goethe y es palabra santa: "Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano".


Don Álvaro contestó de este modo:

Mira't a tu i no diràs mal de ningú

Querida doña Pilar.

Con lo simpática que estuvo usted conmigo el día que la conocí, buena mujer... Qué feo lo que ha escrito usted sobre mí en La Vanguardia, qué feo. Pero bueno, vamos a ver si lo arreglamos un poco.
Ya supongo que estar a su nivel intelectual es tarea casi imposible, pero déjenos pensar un poco a los que no pensamos como usted, por favor. No intente anularnos de entrada. Encerrarnos en un sector. Darnos sentencia. Todo eso está hecho fatal. Y tampoco se sulfure tanto; ni se equivoque tanto; ni insulte tanto.

Ay Pilar, Pilar... Qué nombre más bonito, por cierto. Supongo que sabe lo que decimos en Catalunya, mira't a tu i no diràs mal de ningú! Resulta evidente que quien insulta anda mal de argumentos. Y la verdad es que en su brillante artículo hay de todo, menos argumentos. Pero yo voy a darle alguno ahora. Y además, con todo cariño, respeto, tranquilidad y consideración. 

Mire usted, trabajo muy duro desde los 20 años. Estudié administración de empresas en EE.UU., tras hacer el servicio militar como voluntario en el Ejército del Aire (aunque podría haberme librado al ser huérfano de artillero). En la universidad americana, trabajaba en la cafetería varias horas al día para ayudarme a pagar los estudios. Al regresar a España, monté la empresa TeleSat, pionera en la venta e instalación de antenas parabólicas. Me fue muy bien, aunque fueron años de trabajo intenso donde por las mañanas vendía antenas encorbatado y, por las tardes, las instalaba con mis empleados subidos por los tejados de Barcelona o Bilbao. Seis años más tarde monté otra empresa, esta vez de telefonía móvil (también pionera en España). Paralelamente, comencé a hacer negocios inmobiliarios (llevo 25 años en esta actividad) especializándome en atraer inversores europeos a comprar propiedades en España.

Hace tres años fundé otra compañía, ésta dedicada a la compra de teléfonos móviles usados que luego arreglamos y revendemos en países emergentes. Conozco lo que significa vivir en la oficina. Literalmente, dormir en la oficina (en el suelo) durante meses con jornadas de 20 horas. Sé qué es arriesgarlo todo; la frustración del fracaso empresarial y también la alegría del éxito soñado, buscado, luchado, merecido y logrado. Asumo riesgos desde siempre. En todo. Mis expediciones son mi recreo y premio, pero como es lo único que trasciende a quien no quiere molestarse en informarse bien, pues efectivamente nos encontramos con sus vacuos, simplones y estériles comentarios.

Sobre lo que afirma que "me aprovecho", estamos en las mismas. Es sencillísimo soltarlo sabiendo que no voy a poder defenderme. Pero fíjese, desde 1982 que empecé a navegar he realizado 38 travesías consiguiendo 11 récords del mundo. Las hago por pasión, afición y amor al deporte y la expedición. Siempre supeditando el apoyo de los patrocinadores al éxito de mis desafíos, asumiendo yo personalmente el 100% del riesgo financiero (además del de la propia vida), siendo el único expedicionario o deportista que conozco que actúa así. Ya me dirá usted a mi dónde me aprovecho yo y en qué. 

Quizá le parezca que a nivel social el matrimonio de mi hermano menor me ha podido beneficiar. Pues mire usted, no sólo no me ha beneficiado en absolutamente nada, sino que ha supuesto una verdadera losa en mi vida. Una auténtica desgracia para mí, ya que me supuso pasar a ser "conocido" para el gran público, algo que representa un calvario para quien nada tiene que ganar en ése ámbito como es mi caso: no soy cantante o actor, ni me dedico a una profesión que necesite de la fama para triunfar. Ya me dirá para qué me sirve a mí la fama cuando intento convencer a un ruso para que compre un apartamento en Salou... Y en mi vida deportiva, sólo me sirve la fama conseguida por mí mismo en ese ámbito. Es lo único positivo para mi autoestima y para mis patrocinadores (que en todo caso apuestan a caballo ganador, con lo que no les afecta). 

A nivel de mi ámbito social o empresarial, ya era conocido (en el pequeño y limitado entorno interesante para mí) antes de ese matrimonio. Algunas veces, en los 80, la prensa económica me trataba como “joven empresario” cuando monté TeleSat u otras empresas. Jamás fui el hermano de nadie. Y en el ámbito deportivo, lo mismo. Si mira en las hemerotecas comprobará que la prensa deportiva me llamaba en 1992 "El Induráin del mar" o "El otro Induráin" por mis travesías, que inicié 14 años antes de ese matrimonio...

Socialmente y moralmente estaba en el mismo lugar donde estoy hoy. Seguro que influye la enorme suerte de haber tenido los padres que tengo y también los abuelos. El materno fue un magnífico y ejemplar Magistrado del Tribunal Supremo y el paterno, ministro de Fomento, de Guerra, Alcalde de Madrid, Académico y Diputado en tiempos de Alfonso XIII. Tengo el mismo tipo de amistades y quiero a la misma gente. También conduzco el mismo coche desde hace 25 años. Insisto, ya me dirá usted de qué me aprovecho, cuándo, cómo y de qué manera... Porque usted lo suelta y ahí queda. Fuerte desgracia...

Ahora vivo con mi mujer en Rusia porque ella no aguanta de los españoles demasiadas actitudes, insultos, envidias y mala energía como la que destila a borbotones su artículo contra mí. Algo con lo que también ha conseguido hacerle daño a ella. Yo ya estoy vacunado, llevo aguantando desde el 95. Pero ella no. Aquí sí le voy a exigir una reparación.

Vayamos al motivo de sus nervios. Ustedes, los de la casta, no están acostumbrados a que nadie se ponga en pie. Han logrado crear un pensamiento único y que nadie les tosa. Reescriben la historia y lo mismo hablan de 1.000 años de "historia propia" como esconden lo que ocurrió en la Puerta del Sol el 12 de Abril del 31 (no el 14, sino el 12). Amedrantan a quien se sale de sus líneas; su artículo hoy es viva muestra. Pero todavía hay personas dispuestas a vivir en libertad. Gracias a Dios.

Por eso, el pasado miércoles en Moscú le dije al conseller algo tan sencillo como que en mi opinión sería más bonito, justo, lógico, inteligente y rentable, promocionar Catalunya en Rusia dentro del pabellón de España. Y esto les está sacando a ustedes de quicio. ¡Pero es algo muy fácil de entender y de puro de sentido común! Por muchas razones. Entre otras, para ahorrar costes (empleados, viajes, dietas, alquileres, etc.). Ya sabe que estamos en quiebra y lo que pasa en los hospitales. Para aprovechar la "marca España" (conocida por todos los rusos).

Y como me decía un turoperador de Moscú que venía conmigo, mandar un mensaje al turista ruso de que en España está Barcelona (por ejemplo). Porque tiene que entender usted (le guste o no le guste) que al turista ruso lo que le hace ilusión es ir a España. Es lo que le apetece. La idea de viajar a España es un sueño para muchos rusos. Vivo aquí y lo sé. Es así de simple. Es lo que me comentaba, frustrado e incrédulo, el turoperador ruso. ¡Por qué renunciar a ésa realidad! 

Y por supuesto que al ruso también le hace toda la ilusión ir a Barcelona. Y a Sevilla. Y a Palma o Madrid. Y no pasa nada, porque España es de Catalunya y de los catalanes. España es propiedad de las personas que viven en Barcelona o Cadaqués. Igual que España es al mismo tiempo la propiedad de las personas que viven en La Palma, Santurce, Vigo, Granada o Formentera.

Le invitaría a que reflexione y corrija su error de hoy. Será más libre y feliz. También mejor persona. Y si además, quiere disculparse, eso la honrará. En todo caso, yo de antemano la perdono de corazón.

Se me olvidaba agradecerle el piropo de "adolescente permanente", lo único que he de puntualizar es que “no voy” de adolescente permanente como usted dice; soy un adolescente permanente. Y lo logro manteniéndome joven y con ilusión. Estoy encantado porque con 50 me echan 35. Las claves son dos y se las voy a decir: 1. No hacer nunca daño a nadie e intentar ayudar al débil siempre. 2. Estar enamorado de una persona de alma buena, inteligencia clara y mirada limpia, mi mujer Ekaterina. Y de paso, no fumar, no beber, hacer deporte, comer sano, beber mucha agua, no tomar nunca en serio a quien insulta, etc.  

Un abrazo.


Yo no sé si es verdad lo que afirma de sí mismo Álvaro de Marichalar, pero estoy completamente de acuerdo en que parte de la ruina y de las penurias que están pasando los catalanes es en buena parte por culpa de su enloquecida política identitaria.

jueves, 3 de mayo de 2012

CC.OO. y U.G.T. también son "ellos".


Ha pasado el primero de mayo de 2012 y nos ha dejado interesantísimas frases como esta:

"Ellos han embarrancado el buque de la economía y de la sociedad española y sólo se están preocupando en salvar a los de primera clase y a sus pertenencias."

Estoy de acuerdo con Méndez en la literalidad de la frase, lo que pasa es que mucho me temo diferimos en quién es el sujeto que ejecuta la acción. Entiendo que para los sindicatos es el gobierno del PP el culpable de todo, presos de una amnesia selectiva que les hace olvidar no sólo las acciones del anterior ejecutivo, si no también sus pecados por omisión para con el mismo, se ceban ahora con Rajoy y sus secuaces, jinetes de un Apocalipsis que no ha hecho más que empezar.

Yo, por el contrario, pienso que esos "ellos" son, no sólo el actual Gobierno del PP, si no el anterior del PSOE y yendo más allá, los propios aparatos de PP y PSOE, los partidos nacionalistas y todos ellos siempre bien acompañados de los sindicatos mayoritarios. Los culpables de que esta crisis se mantenga en el tiempo son ellos y sus aparatos mastodónticos sustentados por el dinero de todos y que trabajan, como muy bien dice la frase, sólo y exclusivamente para salvar sus pertenencias.

Los sindicatos denuncian los recortes realizados en lo que se conoce como el estado del bienestar pero no hablan de que la solución pasa por dinamitar ciertas estructuras que se han demostrado ineficaces y de las que son parte activa. Mienten unos cuando dicen que la solución es el recorte y mienten los otros cuando dicen que la solución es justo la contraria. Mienten y lo saben pero les es igual, todo vale siempre y cuando los camarotes que ocupan ellos en la primera clase del Estado se mantengan a flote.

Mientras tanto, como muy bien dice la frase, el barco está embarrancado...

viernes, 27 de abril de 2012

Sin palabras.

Ante la deriva del PP en materia de terrorismo, este es el mejor y más terrible resumen de lo que creo que está pasando. La manipulación de los sentimientos de unos ciudadanos que además son víctimas, por parte de unos políticos sin plabra.

jueves, 19 de abril de 2012

Pensar antes de hablar.


Las cosas van rápido, demasiado rápido para que las podamos digerir. Apenas se acaban de cumplir 100 días de Gobierno del PP y tenemos tragadas o mejor dicho, atragantadas, varias reformas, una huelga general y las elecciones andaluzas y asturianas. Como si esto no fuese suficiente cada mañana nos olvidamos del escándalo del día anterior pues con el café matutino han dejado de ponernos la chocolatina y en vez de eso nos obsequian con la última sinvergonzonada del de turno. Los unos bombardean a los otros con lo primero que se les ocurre y nadie se para a pensar si lo que ha dicho es una tontería o no lo es. Demasiado rápido, digo, para poder pensar con claridad y creo que eso es justamente, lo que en estos tiempos hemos de hacer, pensar.

Echo de menos un análisis que no sea apresurado o producto de las primeras impresiones que se nos vienen a la cabeza. Sube la prima de riesgo y baja el IBEX, ¿cómo es posible tras tanta reforma?, me gustaría que algún político me dijera las razones por las que no se fían de nosotros en Europa y si a los profetas del Apocalipsis les debemos tomar un poco en serio. Pero no, nadie dice nada con la suficiente enjundia, ni Gobierno ni oposición y de pronto salta a la palestra otro tema candente y de oca a oca, tipo por que me toca, soltamos lo que tenemos entre manos y nos enfrascamos de nuevo en los dimes y diretes que no nos llevan a ninguna parte. Así no es posible avanzar, cada paso requiere una reflexión. Creo que el ciudadano está saturado, mal informado y en este caldo de cultivo ha dejado de pensar para simplemente, dejarse llevar. Así no...

El ejemplo más claro de a lo que me refiero es lo que ha ocurrido con el Rey. No entraré a valorar el hecho en sí, si no las consecuencias del mismo. Una vez se conoció el suceso comenzó una avalancha de críticas y opiniones basadas en tres o cuatro estereotipadas ideas que se repetían una y otra vez, nadie se paró a preguntar por qué, o se molestó en ir un poco más allá, puede que no hubiese un más allá pero nadie hizo el esfuerzo de cuestionárselo. Antes de que se supiesen todos los datos de la noticia ya había varios comunicados, peticiones de abdicación y vivas a la República. Se han hecho chistes y composiciones fotográficas que han sepultado a esas otras composiciones que se hicieron sobre el nieto del Rey y que han condenado al olvido al yerno del mismo. El ensayo y la crítica sesuda han sido sustituidos por los vídeos del youtube y los JPEG´s cachondos, estos son los que hoy en día crean opinión, no nos engañemos, es la cruda realidad y así nos va.

Olvidada la Huelga General que según nos dijeron, habría de cambiar la voluntad reformista del Gobierno, la izquierda de este país, se ha volcado a reclamar el regreso de una República con los más disparatados argumentos. No he escuchado ningún razonamiento de peso que defienda el modelo republicano frente al monárquico. Se solicita una revisión del Estado en base a chistes y prejuicios, se apela a los privilegios, a la falta de transparencia, a la falta de sensibilidad que aseguran tiene el monarca, pero no se entra a valorar el modelo, nos perdemos en las hojas del árbol y así nunca llegaremos al tronco.

Yo soy monárquico, tengo mis razones y sin embargo creo que el modelo republicano es bien sencillo de defender, se me ocurren argumentos mucho mejores que los que se han expuesto y difíciles de rebatir. El hecho de que no se utilicen me hace sospechar, no sé si es que falta calidad intelectual o es que nos toman por idiotas.

Recuerdo que lo del Rey es sólo un ejemplo, lo que denuncio está ala orden del día y sucede contínuamente. Echo de menos una reflexión tranquila y bien argumentada, que no se me vaya por las ramas y que diseccione el problema para, finalmente, dar un diagnostico que por lo menos esté mínimamente razonado. No pido que todo el mundo esté de acuerdo, sólo pido que no se hable por hablar y que se sea un poco más responsable.



martes, 10 de abril de 2012

Juguemos a las diferencias.


Uno de los grandes problemas que tiene la política española es que todo el mundo piensa que hay dos grandes partidos PP y PSOE, y que ambos poseen unos discursos claros y bien definidos y la realidad es que esos partidos son en realidad 17 distintos y si mi apuran alguno más. De este modo es imposible que exista una política nacional cohesionada y solidaria. Es cosa de las leyes de Newton, por mucho que nos empeñemos es imposible ir hacia ningún lado si cada uno empuja en una dirección distinta.

Otro problema es que esos partidos minúsculos que forman, a su vez, parte de esos los dos grandes, cambian de parecer según sople el viento de la actualidad con la mayor de las naturalidades y no se sonrojan de ir en contra de sus programas electorales ni del dedo acusador de la hemeroteca y si no vean como ejemplo el de la Presidenta de Madrid.

 

Si a todo esto se le añade el hecho de que una idea razonable dicha por uno que no sea PP y PSOE, duerme el sueño de los justos de los medios de comunicación hasta que no es vilmente copiada, tarde y mal, por uno de los dos mastodontes, entonces tenemos la pócima ideal de la crisis política en la que nos vemos inmersos:

Dos partidos sin rumbo que tienen a su vez copados y maniatados a unos medios de comunicación que son incapaces de ser independientes.

martes, 3 de abril de 2012

Bibliotecas públicas y bolsas de la compra.


Ayer tarde y gracias al libro de caras, tuve conocimiento de que el Ayuntamiento de Parla ha aprobado la implantación de un impuesto de 3 euros por la utilización de los servicios de la biblioteca municipal. La noticia de marras ha conseguido que se me revuelvan las tripas.

Espero que nadie se ofenda si digo que una biblioteca ha de cuidarse como si de un templo se tratase y aún más. El acceso de un modo gratuito y por parte de todos a la información que contienen libros, discos y soportes para vídeo, es imprescindible para que los ciudadanos puedan crearse una opinión sobre las cosas que les rodean y suceden y de ese modo puedan ser realmente libres. Es imposible crearse un criterio propio si uno no puede acceder a determinada información y no nos engañemos, las trabas para el acceso a las distintas formas de pensamiento y creación artística no sólo las ponen de un modo violento los estados totalitarios, se pueden poner muy democráticamente con una tasa como la que ha acordado el Ayuntamiento de Parla.

Se confunden los términos o tratan de confundirnos a los ciudadanos. En estos tiempos en los que el copago por determinados servicios está tan de moda pretenden hacernos creer que eso es la solución universal y nada más lejos de la realidad. Una cosa es imponer una tasa simbólica a determinado servicio para que no se abuse de él y otra ponerla sobre algo que no importa en absoluto que se abuse de ello. No es lo mismo que se despilfarren medicamentos porque como son gratis no pasa nada, a que los jóvenes españoles les entre el prurito de pasar muchas horas leyendo libros en la biblioteca que también es gratis.

Hace unas semanas el dueño de Mercadona ponía el ejemplo perfecto, hablaba de lo mucho que habían ahorrado las grandes superficies al cobrar por las bolsas de la compra. Reconozcámoslo, hacemos una compra de 50 euros y por no pagar 10 céntimos por las bolsas, nos la tramemos de casa. Esta es la realidad, así funcionamos. Por ello no está mal pensado que para evitar que los centros de salud se conviertan en lugares de reunión o para que las medicinas no se despilfarren, se ponga una pequeña tasa simbólica que nos disuada del abuso, pero en las bibliotecas no, en todo caso habría que hacer todo lo contrario.

No quiero entrar en el hecho de si ha sido determinado partido el que ha tomado la decisión porque está visto que PP, PSOE, IU, PNV, CiU, etc... son la misma cosa mal que les pese, aparatos mastodónticos que sólo luchan por su supervivencia y esta medida la podría haber tomado cualquiera de ellos.

Espero que la presión social les haga cambiar de opinión, para salir de la crisis no vale todo.