martes, 10 de enero de 2012

28 de diciembre a 10 de enero.

Si no fuera porque estamos a 10 de enero todos pensaríamos que lo que se publica hoy en algunos medios es una pesada broma del Día de los Inocentes.

El CNI alerta de una campaña 'abertzale' para pedir el Nobel de la Paz para Otegi


Pues parece ser que sí, que es verdad, ahí tenemos la osadía de unos asesinos que ven que en la actual situación casi cualquier cosa es posible y no dudan incluso en pedir el mismo galardón que recibieron Martin Luther King y la Madre Teresa de Calcuta para aquel que nunca ha condenado un asesinato de E.T.A.

Ahora, en medio del estupor, hay que preguntarse cómo es posible esto, cómo es posible que ni siquiera se atrevan a plantearlo. La explicación la tenemos ahí al lado, en la tibieza de quienes creen que por conseguir la paz se puede pagar cualquier precio, en  el hecho de que las posiciones débiles de: "han cambiado", "no condenan pero es como si condenaran" son eso precisamente, posiciones de debilidad y no, la paz no se puede conseguir a cualquier precio, hay líneas que no se han de traspasar. Al menos eso creo yo.

miércoles, 4 de enero de 2012

De primero, ruedas de molino.

Llegó el año nuevo y con él se comienza a destapar el tarro de las esencias del nuevo Gobierno. No han llegado sus majestades los Reyes de Oriente y todo parece indicar que la noche mágica no la pasaremos en vela esperando ilusionados un montón de regalos si no más bien acongojados por las medidas que para ese día, Rajoy y los suyos, tienen pensado anunciar.

El tarro de las esencias nos atufó a finales del año pasado con el hedor de la mentira cochina y marrana del incumplimiento electoral, se nos dijo que no subirían los impuestos, fue de las pocas cosas que Rajoy se atrevió a prometer y no sólo a prometer si no también a argumentar con esa parsimonia sesuda del niño que saca buenas notas en el cole. Mentira, mentiroso, no lleva ni un mes desde que juró el cargo y la primera en la frente.

Pero hay cosas peores:

La primera de ella es ver la desilusión y la perplejidad en las caras de aquellos que votaron al PP, los mismos que te aseguraban que Rajoy no era Zapatero, los mismos que te decían que no se subirían los impuestos, esos mismos ahora no saben que decir y si dicen algo es repetir lo mismo que el líder, "no se podía hacer otra cosa", "con lo que han heredado"... como si Rajoy y su equipo no supieran de antemano lo que iban a heredar y lo que es aún más grave, como si el hecho de que el déficit supere el 6% invalidara el argumentario previo de que subiendo los impuestos se frena la economía y sube el paro... supongo que es duro reconocer que te han engañado y más duro es quedarte sin esperanzas pues aquellos que votaron al PP lo hicieron con la esperanza de que ellos eran diferentes, que ellos cumplirían y ahora la única esperanza que les queda es Aguirre.

La segunda es que la cosa no termina aquí. Mientras los pajes preparan los sacos de caramelos, el ministro de economía nos eneña la patita de la siguiente puñalada trapera:


Así que si el déficit del 8% es la piedra en la que se apoya el Gobierno para subir los impuestos, el paro lo va a ser para desmotar el estado del bienestar. El paro, malo maloso, no el Gobierno que hace lo que puede el "pobrico", no, el Gobierno es bueno y si ha de dejar de contratar médicos y profesores, cerrar centros de salud y poner un euro a cada receta, dando igual lo que gane el que la ha de pagar, si hace todo eso es porque le obliga el paro.

Ojalá me equivoque pero mucho me temo que esto es lo que nos espera a partir de ahora, nada de reducir despilfarros, nada de recortar en duplicidades, nada de cumplir con lo que se prometió... de eso nada, ruedas de molino con las que comulgar porque es lo que toca y para eso sacaron mayoría absoluta y da igual que el programa electoral fuese otro, según ellos tienen la confianza de los españoles.

Al final se cumple aquello que dijimos en la campaña del 20N, que PP y PSOE eran la misma cosa, más de lo mismo, que para salir de la crisis había que superar primero la crisis que la propia política española padecía, cambiar los modos... al final, una vez más y no sin asombro, se repite la historia, ¿se acuerdan de aquello de Zapatero embustero?, pues lo mismo.



sábado, 31 de diciembre de 2011

Feliz año 2012 (con o sin rima)

Se acaba el año 2011 y llega, esperemos, que aún está a tiempo de  echarse atrás, el 2012. Cambios por aquí y cambios por allá pero en todos la esperanza de que algo se mueva  para bien.

Así pues, como en el anuncio de la famosa bebida de cola que hacía que la vida se nos iluminase, deseo un feliz año 2012 a todo el mundo: a los buenos y a los mejores, a los altos, a los no tan altos, a los que son guapos y a los que se creen guapos y sobre todo y en mi sempiterna línea habitual de mala milk, a aquellos que votaron al PP creyendo que los de siempre iban, por primera vez en su vida, a cumplir aquello que prometieron.

Nos vemos el año que viene.


lunes, 19 de diciembre de 2011

TDS q.D.g.

El otro día hablaba con un amigo sobre esas cosas de las que uno está orgulloso en la vida o que por lo menos te hacen sonreir cuando piensas en ellas, pues bien, a mi me gusta recordar que formo parte de esta caterva ingobernable que es la Tuna de Derecho de Salamanca. Me gusta, que digo, me encanta contar batallitas en plan abuelo cebolleta,  imaginar que a lo mejor algún día mi heredero... y sobre todo me gusta volver a quedar con ellos.

El pasado viernes nos reunimos para la ya tradicional cena de Navidad, y como dice alguno en el libro de caras todo fue como antaño, como volver un poco al pasado pero mucho mejor.

Y es que en los albores del siglo XIII, al amparo de los estudios catedralicios, que más adelante se conocerán como Estudio General y actualmente como Universidad, surgen los primeros movimientos estudiantiles ligados a la tradición de la Tuna, y yo, muchos siglos después formé parte de esa tradición, a mucha honra y por muchos años si Dios quiere.



miércoles, 14 de diciembre de 2011

Injustos resultados definitivos.

Hoy se publican en el BOE los resultados definitivos de las Elecciones Generales del 20-N. Puede que hoy se vuelva a hablar de la Ley Electoral.

De nuevo se comentará que los representantes de muy pocos españoles son más que los de una gran mayoría, nos haremos cruces y puede que alguna que otra vestidura necesite un buen remiendo pero mañana, como dijo Escarlata, será otro día y los ministrables apagarán los rescoldos de tanta indignación.

Es curioso como soportamos las injusticias y lo bien que nos adaptamos a las peores circunstancias, es curioso justo ahora cuando la palabra libertad no se nos va de la boca y los derechos sean de quiénes sean, son argumento y ley irrefutable.

A los pocos días de la consulta, se alzaban las voces indignadas de muchos contra la injusticia que supone, por ejemplo, que: "UPyD, con cinco diputados, sumó 1.143.225 votos, un 4,69% de los válidos, y CiU, 1.015.691 sufragios y 16 escaños". A día de hoy, salvo los que no dejamos de dar la tabarra con el tema, pocos se acuerdan de esto y puede que sea esa mala memora y esa capacidad de olvido la causa de que estemos como estemos. Vuelven a ser elegidos imputados y corruptos, volvemos a dar nuestro voto a aquellos que nos han engañado y mentido y sobre todo dejamos de gritar cuando llevan un rato pisándonos el pie.

Se constituirán las cortes y puede que UPyD tenga grupo propio y eso nos hará sentir bien y de hecho estará bien pero se habrá conseguido gracias al favor de un grupo mayoritario que se aprovecha de una Ley injusta y que de este modo quiere aplacar su mala conciencia. UPyD debería tener un grupo propio por derecho, porque detras hay más de un millón de ciudadanos. Lo justo, es que el voto de cada persona valga lo mismo, aquí en Extremadura, en Melilla o en Bilbao.

Vamos a pasar cuatro años con una Ley Electral pisándonos el pie, espero que no se nos olvide.  

martes, 29 de noviembre de 2011

George Harrison.


Tras la campaña electoral y una vez han reposado las sensaciones que tanto viaje trae consigo, pensaba escribir una cosilla sobre la ley electoral, pero, porque casi siempre hay un pero, la radio me ha recordado que hace 10 años murió George Harrison así que cambiaré el tema.

Del mismo modo que casi todo el mundo tiene claro si prefiere la pasta o la verdura, la carne o el pescado, el Madrid o el Barcelona, del mismo modo casi todo el mundo tiene claro quien es su beatle preferido. Es curioso como tendemos a polarizarnos y a pesar de tener cuatro genios en un solo conjunto, preferimos quedarnos con dos, cosas de la memoria supongo. En este caso ganan por mayoría Lennon y Mc Cartney, yo no escapo a ese torrente de opinión y me quedo con Sir Paul pero, de nuevo un pero, ocurre que hablando de este tema y en medio de la dualidad, se suele encontrar un punto de unión, un nexo común en el hecho de que la canción preferida de los Beatles suele ser una que ha compuesto Harrison.

Yo voy cambiando pero desde hace unos años mi favorita es esta:



viernes, 4 de noviembre de 2011

El juego de la botella.


Ayer fuimos a pegar carteles, comenzó la campaña electoral y tuvimos una reunión en Cáceres, puede que no exactamente en ese orden pero ayer fue un día importante.

Comienzan quice días en los que tenemos que convencer a la gente que sólo un cambio radical en la manera de concebir la política en España puede sacarnos de la crisis. Si no modificamos las causas no podrán variar los efectos. Esta situación no sólo viene dada por una coyuntura internacional, viene dada por una mala, malísima gestión de los recursos públicos.

No hay que recortar ni en sanidad ni en educación, hay que tapar el agujero por donde se derrocha: diputaciones, duplicidades, oficinas de estadística... ese es el modo, revisar este estado de las autonomías que no es más que diecisiete contra diecisiete, en vez de unos al lado de los otros. Recuperar un estado fuerte que garantice el principio de solidaridad interterritorial del que habla la Constitución.

Por otra parte ayer volvió a subir el paro. El otro día hicimos este vídeo que os muestro y que trata sobre el asunto. Espero que dentro de la gravedad del asunto por lo menos os saque unas sonrisas.