Llegó el año nuevo y con él se comienza a destapar el tarro de las esencias del nuevo Gobierno. No han llegado sus majestades los Reyes de Oriente y todo parece indicar que la noche mágica no la pasaremos en vela esperando ilusionados un montón de regalos si no más bien acongojados por las medidas que para ese día, Rajoy y los suyos, tienen pensado anunciar.
El tarro de las esencias nos atufó a finales del año pasado con el hedor de la mentira cochina y marrana del incumplimiento electoral, se nos dijo que no subirían los impuestos, fue de las pocas cosas que Rajoy se atrevió a prometer y no sólo a prometer si no también a argumentar con esa parsimonia sesuda del niño que saca buenas notas en el cole. Mentira, mentiroso, no lleva ni un mes desde que juró el cargo y la primera en la frente.
Pero hay cosas peores:
La primera de ella es ver la desilusión y la perplejidad en las caras de aquellos que votaron al PP, los mismos que te aseguraban que Rajoy no era Zapatero, los mismos que te decían que no se subirían los impuestos, esos mismos ahora no saben que decir y si dicen algo es repetir lo mismo que el líder, "no se podía hacer otra cosa", "con lo que han heredado"... como si Rajoy y su equipo no supieran de antemano lo que iban a heredar y lo que es aún más grave, como si el hecho de que el déficit supere el 6% invalidara el argumentario previo de que subiendo los impuestos se frena la economía y sube el paro... supongo que es duro reconocer que te han engañado y más duro es quedarte sin esperanzas pues aquellos que votaron al PP lo hicieron con la esperanza de que ellos eran diferentes, que ellos cumplirían y ahora la única esperanza que les queda es Aguirre.
La segunda es que la cosa no termina aquí. Mientras los pajes preparan los sacos de caramelos, el ministro de economía nos eneña la patita de la siguiente puñalada trapera:
Así que si el déficit del 8% es la piedra en la que se apoya el Gobierno para subir los impuestos, el paro lo va a ser para desmotar el estado del bienestar. El paro, malo maloso, no el Gobierno que hace lo que puede el "pobrico", no, el Gobierno es bueno y si ha de dejar de contratar médicos y profesores, cerrar centros de salud y poner un euro a cada receta, dando igual lo que gane el que la ha de pagar, si hace todo eso es porque le obliga el paro.
Ojalá me equivoque pero mucho me temo que esto es lo que nos espera a partir de ahora, nada de reducir despilfarros, nada de recortar en duplicidades, nada de cumplir con lo que se prometió... de eso nada, ruedas de molino con las que comulgar porque es lo que toca y para eso sacaron mayoría absoluta y da igual que el programa electoral fuese otro, según ellos tienen la confianza de los españoles.
Al final se cumple aquello que dijimos en la campaña del 20N, que PP y PSOE eran la misma cosa, más de lo mismo, que para salir de la crisis había que superar primero la crisis que la propia política española padecía, cambiar los modos... al final, una vez más y no sin asombro, se repite la historia, ¿se acuerdan de aquello de Zapatero embustero?, pues lo mismo.